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Friday
06
APR

Lectura dramatizada

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LECTURA DRAMATIZADA:

Prendimiento y proceso de Miguel Hernández Gilavert, Poeta del pueblo.
José María Rodríguez López

Se detiene en la parte final de la vida del poeta Desde que es encarcelado en Rosal de la Frontera (Huelva) hasta su muerte en la cárcel de Alicante.
Se utilizan para ello textos originales de los atestados policiales, de los informes judiciales, resoluciones, sentencias y cartas personales de Miguel de diversa procedencia.
Una selección de sus poemas completa el texto.

INTERVIENEN

Ana Larrocha
Azulina Gobernado
César Corpa
Cristóbal Ponce de León
Emi Bejarano
Encarna Maldonado
José María Rodríguez
Juan José Oña
Juani Fernández
Laura Cuesta
Leonor Ojeda
Rocío González

Dirección: José María Rodríguez y Juan José Oña

MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT.Nace en Orihuela el 30 de octubre de 1910 y muere en Alicante el 28 de marzo de 1942. Poeta y dramaturgo español que a pesar de su corta vida nos ha dejado un legado literario de indudable valor.
De familia humilde, tiene que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar. Su padre hombre rudo no puede comprender que su hijo se dedique a escribir. Aún así desarrolla una extraordinaria capacidad para la poesía, gracias a sus lecturas de los clásicos españoles.
Cumplidos los veinte años comienza a publicar sus poesías en periódicos y revistas de su provincia. Viaja a Madrid para conocer el ambiente literario madrileño e intentar introducirse en él. Sus escasos medios le hacen regresar pronto a Orihuela donde escribe y publica Perito en Lunas (1933). Obra de principiante donde se reflejan las influencias de sus lecturas juveniles.
En 1934 vuelve a Madrid y trabaja con Cossío en la redacción de su diccionario taurino y, con Alejandro Casona, en las misiones pedagógicas. Empieza a colaborar con importantes revistas poéticas y se relaciona con los principales poetas de la época. Escribe en estos años los poemarios titulados El silbo vulnerado e Imagen de tu huella, y el más conocido El Rayo que no cesa (1936).
Durante la guerra defiende con sus escritos a la República y se implica en labores de propaganda como comisario de cultura. Compone Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). Su obra poética eclipsa su producción teatral: Quién te ha visto y quién que te ve y sombra de lo que eras, El labrador de más aire, El pastor de la muerte, El torero más valiente, son algunas de sus obras.
Terminada la guerra civil, intenta exiliarse en Portugal. Detenido en la frontera es juzgado y condenado a pena de muerte que después le sería conmutada por treinta años de prisión. No llegará a cumplirla porque muere de tuberculosis en la prisión de Alicante en 1942.