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Thursday
05
APR

Francis Ruyter "Let Us Now Praise Famous Men"

19:30
21:00
galeria SENDA
Event organized by galeria SENDA

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El artista americano FRANCIS RUYTER es conocido por sus pinturas de colores vibrantes y de gran formato que habitualmente versan sobre la banalización y el abuso de la imagen. Se trata de apropiaciones de fotografías que trasladan a las artes plásticas una estructura similar a internet como forma arquitectónica sin autor.

El título de la presente exposición "Let Us Now Praise Famous Men" se refiere al libro homónimo del escritor James Agee ilustrado con fotografías de Walker Evans. Publicado en 1941, documentaba la vida rural en los Estados Unidos durante la época de la Gran Depresión de los años 30. Francis Ruyter utiliza el apropiacionismo como herramienta; todas las pinturas tienen como referencia fotografías del ingente patrimonio que atesora la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Se trata de uno de los mayores archivos del mundo creado a partir de los fondos de la Farm Secure Administration y la Office of War Information: imágenes en blanco y negro que retratan la vida de los norteamericanos entre 1935 y 1944. Estas imágenes, producidas a través de agencias gubernamentales, trascienden la propaganda y se han convertido en referencia de la identidad estadounidense. Se trata de un archivo revisitado por múltiples autores con un carácter generativo a medida que se digitaliza y disemina.

El proceso artístico de Francis Ruyter fusiona las nuevas tecnologías con técnicas tradicionales de dibujo y pintura. Ruyter usa pintura monocroma y marcador permanente para recrear las imágenes de estas fotografías. Estos trabajos se despliegan visualmente como pinturas abstractas a pesar su origen figurativo. Nos enfrentamos a obras sintéticas con un marcado reduccionismo tonal, pintadas con colores no naturalistas y compuestas de planos de colores enérgicos. Este cromatismo saturado entra violentamente en conflicto con nuestra percepción del acto fotográfico como documento gráfico que aporta verosimilitud a la imagen. Los contornos trazados dividen la superficie en planos carentes de sombras en una representación en que se elimina la ilusión de profundidad. Esta negación del volumen reduce a la mínima expresión el origen fotográfico de la imagen como lenguaje de la luz y enfatiza el carácter marcadamente bidimensional de la obra.