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Wednesday
18
APR

Concierto | Soli Deo Gloria

19:30
20:30
Imuc Chile
Event organized by Imuc Chile

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#musicasacra
XV Encuentro de Música Sacra
Soli Deo Gloria

Miércoles 18 de abril a las 19:30 hrs.
Iglesia de la Veracruz, José Victorino Lastarria 124, Santiago

Entrada liberada

Programa

I
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Cantata BWV 81: Jesus schläft, was sol lich hoffen?
(Jesús duerme, ¿qué puedo esperar?)

1. Aria: Jesus schläft, was soll ich hoffen? (Jesús duerme, ¿qué puedo esperar?)
2. Recitativo: Herr! Warum trittest du so ferne? (¡Señor! ¿Por qué te has alejado?)
3. Aria: Die schäumenden Wellen von Belials Bächen (Las espumantes olas de los torrentes de Belial)
4. Arioso: Ihr Kleingläubigen, warum seid ihr so furchtsam? (Hombres de poca fe, ¿por qué teméis?)
5. Aria: Schweig, aufgetürmtes Meer! (¡Cálmate, mar embravecido!)
6. Recitativo: Wohl mir, mein Jesus spricht ein Wort (Estoy feliz, pues mi Jesús ha pronunciado una palabra)
7. Coral: Unter deinen Schirmen (Bajo tu protección)

II

Cantata BWV 39: Brich dem Hungrigen dein Brot
(Comparte tu pan con el hambriento)

1. Coro: Brich dem Hungrigen dein Brot (Comparte tu pan con el hambriento)
2. Recitativo: Der reiche Gott wirft seinen Überfluss (El generoso Dios nos da abundantemente)
3. Aria: Seinem Schöpfer noch auf Erden (Asemejarse al creador en la Tierra)
4. Aria: Wohlzutun und mitzuteilen (Hacer el bien y compartir)
5. Aria: Höchster, was ich habe (Oh Altísimo, cuanto tengo es solo tu regalo)
6. Recitativo: Wie soll ich dir, o Herr (¿Cómo te pagaría debidamente, Señor?)
7. Coral: Selig sind, die aus Erbarmen (Bienaventurados los que por piedad)



Intérpretes:
Solistas vocales:
Marisol Vega, soprano
Fernanda Carter, contralto
Ariel González, Tenor
Camilo Olguín, bajo


Coro Ad Maiorem Dei Gloriam

Sopranos: Marisol González, Florencia Novoa, Vanessa Rojas
Contraltos: Fernanda Carter, Marco Marchant
Tenores: Ariel González, Pablo Molina
Bajos: Camilo Olguín, Christian Castro

Academia Bach de Santiago
Sergio Candia y Elke Zeiner, flautas dulces
Diego Villela y Antonia Sánchez; oboes
Gonzalo Beltrán y Rodrigo Aros, violines
Claudio Gutiérrez , viola
Sebastián Mercado, violonchelo
Santiago Espinoza, contrabajo
Alejandro Reyes, órgano y dirección


Notas al programa

La cantata “Jesús duerme, ¿Qué puedo esperar?” fue un importante trabajo temprano para Bach durante sus años en Leipzig. Escrita para el cuarto domingo después de Epifanía (30 de enero en el año 1724), la cantata tiene una importante participación de solistas, que se alternan diversas arias, y toma como tema central la crisis de confianza en Dios, el drama de la ansiedad frente al universo. ¿Me salvará Dios cuando no lo escucho; cuando Jesús duerme? La prédica hubiese considerado ese día el famoso pasaje del Evangelio según San Mateo (8:23-27) en que Jesús calma la tormenta frente a las dudas de sus discípulos “de poca fe”. De hecho, este pasaje es citado directamente en el cuarto movimiento de la cantata, un arioso en que la voz de bajo (siempre representando a Cristo) reprocha a sus discípulos. Le sigue un aria dramática, en que Jesús, poética y operáticamente, llama al mar a calmarse (esta simetría, con Jesús al centro, es la misma utilizada en la anterior cantata, aunque en un formato más pequeño y menos ambicioso).

La cantata, por cierto, tiene mucho de ópera (un género en que Bach seguro se hubiese destacado), lo que se demuestra en que el efecto emocional y dramático se presenta en el modo en que Bach nos lleva a través de las distintas inseguridades discutidas de similar modo en la Biblia. La cantata parece dialogar entre la angustia de Job en el Antiguo Testamento (especialmente en el tercer movimiento, en el aria de tenor) y la posibilidad de Jesús para reconfortar a aquellos angustiados. La crisis de los discípulos frente al mar es la representación de la angustia existencial, y por eso quizás el mayor reflejo de la postura espiritual de Bach esté en la selección del coral que cierra la cantata completa, el segundo verso del famoso coral Jesu, meine Freude (que Bach utilizara tantas veces en su carrera): “Bajo tu protección, me siento seguro ante la tormenta de los enemigos […] Jesús me cuidará”.

La cantata 39, Brich dem Hungrigen dein Brot, “Comparte tu pan con los hambrientos”, fue escrita por Bach en 1726 para el primer domingo después de Trinidad (que ese año fue el 23 de junio). Esta forma parte del selecto grupo de cantatas “expansivas”, aquellas que parecen ir más allá del modelo tradicional para experimentar con una expresión profunda del texto trabajado. En este caso, Bach utiliza no uno, sino que dos pasajes bíblicos distintos, lo que da a la obra una clara división entre dos partes, algo que solo hace en un puñado de sus más de doscientas cantatas. De hecho, de las tres cantatas que Bach escribió para esta misma fiesta durante su vida, esta es evidentemente la más extensa e importante, aunque es difícil saber qué le llevó a dedicarse particularmente a ella. En parte, puede ser porque Bach había solo recientemente llegado a Leipzig (tres años antes) y, por tanto, aún debía demostrar no solo los recursos locales, sino su propia habilidad musical.

Como fuera, hay mucho con que deslumbrar al auditor en espíritu y música en esta cantata. La consistencia teológica en ella es importante. Las dos partes de la obra hubiesen rodeado la prédica, entonces centrada en la parábola del hombre rico y Lázaro (del Evangelio de Lucas, 16:19-31) y la proclamación fundamental de que “Dios es Amor” en el Evangelio de Juan (4:16-21). Ambos textos tienen como centro el amor, el compartir y la alegría frente a los regalos de Dios, y de ahí que la cantata comience con una selección del Libro de Isaías: Dios da el pan a los hambrientos. Bach subdivide los tres versos en tres secciones independientes, con un gran coro y acompañamiento orquestal. Una cita a la epístola de los hebreos (entregada aquí a la voz de bajo, representando a Jesús} hace de articulación para una segunda sección de la obra, centrada en una de las más bellas arias para soprano escritas por Bach en este periodo, aquí acompañada de dos flautas traversas.

La cantata “Jesús duerme, ¿Qué puedo esperar?” fue un importante trabajo temprano para Bach durante sus años en Leipzig. Escrita para el cuarto domingo después de Epifanía (30 de enero en el año 1724), la cantata tiene una importante participación de solistas, que se alternan diversas arias y toma como tema central la crisis de confianza en Dios, el drama de la ansiedad frente al universo. ¿Me salvará Dios cuando no lo escucho; cuando Jesús duerme? La prédica hubiese considerado ese día el famoso pasaje del Evangelio según San Mateo (8:23-27) en que Jesús calma la tormenta frente a las dudas de sus discípulos “de poca fe”. De hecho, este pasaje es citado directamente en el cuarto movimiento de la cantata, un “arioso” en que la voz de bajo (siempre representando a Cristo) reprocha a sus discípulos. Le sigue un aria dramática, en que Jesús, poética y operáticamente, llama al mar a calmarse (esta simetría, con Jesús al centro, es la misma utilizada en la anterior cantata, aunque en un formato más pequeño y menos ambicioso).

La cantata, por cierto, tiene mucho de ópera (un género en el que Bach de seguro se hubiese destacado); el efecto emocional y dramático estaría dado por el modo en que Bach nos lleva a través de las distintas inseguridades discutidas de similar modo en la Biblia. En este sentido, la obra parece transitar entre la angustia de Job en el Antiguo Testamento (especialmente en el tercer movimiento, el aria de tenor) y la posibilidad de Jesús para reconfortar a aquellos angustiados. La crisis de los discípulos frente al mar es la representación de la angustia existencial, por lo que quizás el mayor reflejo de la postura espiritual de Bach esté en la selección del coral que cierra la cantata completa, el segundo verso del famoso coral Jesu, meine Freude (que Bach utilizara tantas veces en su carrera): “Bajo tu protección, me siento seguro ante la tormenta de los enemigos […] Jesús me cuidará”.

José Manuel Izquierdo